VALLADOLID, ARTE, CULTURA Y GASTRONOMÍA MAYÚSCULOS.



Parece que tener algo cerca y al alcance de la mano lo devalúa automáticamente, esto nos pasa a los madrileños con nuestra oferta cultural y esto me pasaba con Valladolid, muy a mano en AVE o coche de Madrid y siempre la visita pendiente, pues bien ya está hecha y aprovechada y con la sensación de haber hecho un aplazamiento injusto ¿por qué no antes?  El consuelo, más vale tarde………..

Valladolid Cultura y Arte

Permitidme empezar – no seáis ansiosos – con algo de historia, arte y cultura, luego ya tendremos tiempo de comer.

En Valladolid, ciudad con mucha historia, se produjo el primer movimiento especulativo inmobiliario de la historia de España, sí como lo oís, el Duque de Lerma, el más importante valido del Rey Felipe III y no solo una vez sino dos – que ¿cómo? – pues teniendo mejor contacto que podía tener en ese momento e influir como lo hizo por dos veces en sus decisiones. Poco han cambiado las cosas desde entonces, convenció para trasladar la corte empezando el siglo XVII a Valladolid, no sin antes comprar am uy buen precio media ciudad o más y lo que hasta entonces había sido una villa de segunda, se convirtió en un hervidero, cultural, social, artístico, tuvo relaciones con los prohombre de la época, especial con Rubens, quien le retrató y cuyo cuadro podemos ver en nuestro Prado. Los inmuebles comprado los vendió a los reyes a buen precio y a los nobles que acompañaban siempre a gran regia pareja. Con los beneficios compró inmuebles algo devaluados en Madrid, no había ganado bastante – ¿Os suena?- y cinco años, solo, más tarde, volvió a convencer a los Reyes de que Valladolid había cubierto su etapa y que había que volver a la ribera del Manzanares. ¡ Que espabilao el Duque! El primer especulador.

 

Bien merece Valladolid una visita, simplemente por visitar el El Museo Nacional de Escultura, único en España, y digo único por que es el único museo dedicado a este arte íntegramente y está ubicado en el Convento de San Gregorio, contiene obras de múltiples escultores que destacaron en la época pero destacan Alonso Berruguete y Gregorio Fernández, El Cristo yacente de este último lo tocaría para comprobar su frialdad, ya que representa a la muerte como no he visto en ninguna escultura. Coinciden nuestra visita con la expositición de Berruguete y la influencia que tuvo en él conocer a los grandes maestros italianos y el descubrimiento de Laocoonte matando a sus hijos que se puede apreciar en la escultura del retablo de S. Benito donde se representa el Sacrificio de Isaac, aunque a mi me parece estar viendo un Greco en tres dimensiones, no entiendo de arte pero me lo recordó. Impresionante ver a nuestra altura el detalle de todos las piezas del retablo de San Benito. Experiencia recomendable y si visitas el museo mirad en todas las salas a los techos, artesonados, magníficos y riquísimos.

Al lado del colegio la Iglesia de San Pablo, una de las mejores fachadas platerescas de España, que recuerda a las que podemos ver en Salamanca en Catedral y Universidad y su interior limpio, con sus naves y estilo gótico isabelino. Pero si queréis tener una clase con detalle de todos los elementos del gótico a una distancia corta y accesible, rodear la Iglesia de Santa María La Antigua, delicia de contrafuertes y elementos arquitectónicos, como digo góticos, que se pueden apreciar sin problema y muy de cerca, es como una catedral en pequeño. Y junto a ésta, la inacabada Catedral, que después de varias obras en tres fases y tres colegiatas diferentes, tuvieron que dejar a medias por falta de presupuesto, se lo habría llevado todo el de Lerma…..

Vaya tostón!! y todavía ni una palabra de pinchos, perdonadme, pero me gustó mucho lo que vi.

Valladolid gastronómico

Ahora si viene lo que estabais esperando tapeo y recomendaciones gastronómicas en Valladolid y alguna fuera.

Antes de visitar la capital, nos dieron buenas indicaciones para probar al menos una vez en la vida el lechazo al pincho, y después de dejar las cosas en un NH, muy saneadito, como todos y con buen estándar, salimos a Santibañez de Valcorba, sentido a Palencia, Soria un pueblo a una media hora del centro de Valladolid, Mesón Los Tres Olmos, imprescindible volver a partir de ahora, en cordero al pincho se puede tomar en otro pueblo cercano, pero parece que la tradición nace en este entorno, este pueblo  junto a Traspinedo, muy cerca parecen los pioneros de esta formada cocinar el cordero, muy simple, buen cordero lechal troceado y en pinchos y con sarmientos de Vega Sicilia, aparentemente y según nos contaron hace en 20 minutos una carne que se deshace en la boca y con un gusto buenísimo a parrilla. Pero no acaba aquí la cosa, probamos unas buenas alcachofas con salsa de boletus y una pluma ibérica en  las mismas brasas que se saltaba la boina!!!! Es-pec-ta-cu-lar!!!. Si que mere la pena conocerlo y mostrarlo al mundo. Los Tres Olmos

Ya en Valladolid, encontramos los consagrados, Restaurante Jero, La Parrilla de San Lorenzo, Restaurante Cervantes, de toda la vida, ya lo visitaba mi padre para tomas su Arroz con Liebre, hace ya muchos años, pero nosotros buscábamos el Valladolid de Tapas y vaya si lo encontramos. Calidad y buen precio y en restaurante o mesones típicos por su ubicación y tradición en los que se podría sacar más partido, aunque quizá perder clientes.

En la misma Plaza mayor en una de las esquinas, precisamente la más cercana a la fachada del Ayuntamiento. La Cantina, un tapeo nocturno más que correcto, buenas notas preparadas en el momento y opciones tradicionales y actualizadas, ej, calamares buenos y tataki de atún muy convincente. Precio muy razonable teniendo en cuatro la ubicación.

En los alrededores, calles peatonales alrededor de la plaza, La tasquita, atestada al final de un callejón y con unas de las mejores costas, calientes que he probado, bacalao gritando y gambas una torta de cangrejo fría muy buena. se trata de una tasca con aire antiguo y con pinchos y tostadas muy conseguidos, hay oficio. Volveremos seguro.

Por último, pero no por su calidad, El Cortijo, muy cerca también de la plaza Mayor, ojo con las raciones, mejor pedir medias, espectacular barra, con un servicio muy atento, me encantó un camarero joven que confesó que a él le gustaba estar en la cocina pero no le dejaban y por lo menos ahí estaba muy cerca. Muy atento y nos recomendó estupendamente, va para buen profesional sin duda. Típicos sus Romeritos con varias opciones, son bocadillos de pan elaborado por ellos, con romero, tomillo y algún otro truco, que nos encantaron, pan crujiente, caliente y buen relleno, probamos uno de presa buenísimo con un poco de  ali-oli y rúcula, y media de berenjena frita con miel de caña estilo andaluz y un buen salmorejo acompañado con el típico jamón y huevo duro muy conseguido y bien presentado todo. Aquí volveré seguro, nos encantó.

Insisto en precios, ya que creo que en Madrid por ser la capital, hay muchas alternativas pero falta una oferta asequible y de calidad en muchas ocasiones como la encontrada en Valladolid. Gracias a mi mujer visité esta ciudad buscando arte y lo encontramos a raudales, pero no solo de sabiduría y cultura vive el hombre. Os dejo otras fotos aunque no de muy buena calidad pero dejan constancia de lo que cuento.

 

El verano sigue y yo ya sin vacaciones a la vista, por lo que me iré poniendo al día con el blog, ya que os he tenido algo abandonados, no sin antes seguir contándoos nuevos descubrimientos en mi periplo cantábrico-galaico, dignos de mención. Hasta pronto señor@s. Ahh!!! y esta vez por favor, ojo a los enlaces, merecen mucho la pena.

Foodie & Madurito.

2 comentarios en “VALLADOLID, ARTE, CULTURA Y GASTRONOMÍA MAYÚSCULOS.

  1. Me ha encantado esta entrada.
    Con más ganas de visitar Valladolid aún. Muy sabrosas e interesantes las recomendaciones y las pinceladas de historia.

    Para cuando Burgos?? A ver si llegas tú antes que yo este mes de Octubre. Seguro que algo interesante podrás contarnos a parte de mandarme a tomar morcillas.

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    1. Gracias Leti, la verdad es que me encantan estas escapadas y si las complementas con algo de historia, anécdotas y buena comida se disfrutan a tope. Lo de Burgos, pues por qué no, siempre S pasamos y no paramos, habrá que proponerlo y lo de la morcilla para mí todas, no me importa nada que me manden a tomar morcillas y burgalesas mejor. Bss

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